miércoles, 17 de mayo de 2017

Estafa en cursos aeronáuticos en Sevilla

¡¡Basta ya de engañar a la gente!!

Soy Óscar G. Cañete, director de Vitae Aeronáutica S.L. y escribo éste artículo para informar de las estafas y la mala praxis que suceden en muchas academias aeronáuticas en Sevilla, Madrid, Cádiz y puede que otros lugares.


No es la primera vez que se presentan personas en nuestras instalaciones contándonos que han sido engañadas al realizar cursos en otras academias. 

Les prometen prácticas en empresa y cuando has terminado el curso le dicen que no estaban aseguradas, que han suspendido el examen, que el acuerdo con la empresa se ha roto y miles de razones absurdas para no dar una formación en condiciones.

¡Señores por Dios! ¿No leen el contrato? ¿No hay contrato?

Nosotros trabajamos con empresas y ellas están encantadas de tener a un alumno en prácticas ¿verdad?, entonces ¿por qué no hay prácticas de empresa en ese curso que te ha costado más de 1.000 euros? Por una sencilla razón, porque la formación es de baja calidad y el acuerdo con la empresa no existe, la empresa no quiere recibir más alumnos de esos centros. ¿Por qué a nosotros, no nos pasa? ¿Por qué no tenemos lista de espera? ¿Por qué las empresas nos llaman y hay veces que tenemos que decirles que se esperen?

Puede ser por la calidad de nuestros colaboradores, pero la razón más importante es que somos personas normales y corrientes que intentan hacerlo lo mejor que saben y sobretodo sin estafar a nadie.

Alguno dirá:
-Es que fulanito hizo el curso con ellos y se quedó trabajando.


Y es cierto, hace 8 años solo había 2 academias en Sevilla y había boom de trabajo en la aeronáutica. Ahora existen más del doble de centros de formación y el sector se ha estabilizado.

Te das cuenta hasta qué punto puede llegar la academia para llenar las clases cuando ves una publicidad en la que aseguran que el 75% de los que realizan el curso consiguen empleo. 

¿Nos lo creemos? 

¡¡¡Tres millones y medio de parados en España y tenemos la solución delante de  nuestras narices!!! Vayamos corriendo al señor presidente que podemos colocar a 2,6 millones de personas y no lo supimos ver. Parece que las varitas mágicas existen. 

¿Alguien se lo cree?

Pues si existe alguien que cambien de idea, quien avisa no es traidor.

El último caso que nos ha llegado es el de hacer pagar al alumno por repetir el examen.
Entiendo que la persona suspenda, pero no entiendo cómo pueden suspender al 70% de la clase. No sé qué mente brillante/diabólica/retorcida ha diseñado este plan. Tienen al alumno sin título después de haber pagado 1.000 euros y si no pagan para repetir el examen lo han perdido todo.

Se escudan en que la empresa certificadora (no homologadora como algunos se creen) ha corregido el examen y no han superado la prueba. Para los que os ha pasado y, sobre todo para los profesionales y empresas de selección de personal.

Atentos:

La Academia da las preguntas, la Academia da las respuestas, la Academia dice cuanta gente debe aprobar o qué se considera aprobado y la empresa de certificaciones lo corrige y te da un carné muy chulo si eres uno de los elegidos.

De manera que si en el curso te han enseñado que 2 + 2 son 5 y lo pones en el examen te darán la respuesta por buena.

Estos señores que corrigen los exámenes no tienen la culpa, son notarios, pero la mala forma de actuar de la academia si la tiene. Ruego 1 minuto para recapacitar.

En fin, no he querido nombrar a nadie porque cada uno es libre de tener la estrategia que crea oportuna. El artículo va dirigido a aquellas personas que desean entrar en el mundo de la aeronáutica y para honrar a todas aquellas personas que han sufrido este tipo de abuso y no han sabido que hacer.

La industria aeronáutica es un mundo maravilloso y si queréis entrar,  ya sea de la mano de Vitae o la de otro, por favor, tomad 10 minutos para leer la letra pequeña.

Si alguna academia se siente identificada, espero que piense que lo que redacto es para hacer un sector más sano y que siempre hay tiempo para corregirlo.

Seguro que en nuestra academia tenemos defectos, pero vamos a seguir siendo sinceros, trabajando duro con las empresas y cuidando al alumno en todo lo que sepamos.


Sigo teniendo fe, porque como decía mi abuela, a las personas buenas les ocurren cosas buenas, o eso espero.